Principios de inversión y técnicas de gestión mental que hay que tener en cuenta en un mercado volátil

Más importante que intentar predecir el mercado a la perfección es crear una estructura que permita no dejarse llevar por las emociones, incluso en medio de la volatilidad. La distribución de activos, el reequilibrio, el límite de pérdidas y el distanciamiento respecto a la cotización son herramientas fundamentales para que el inversor particular pueda sobrevivir a largo plazo.

Resumen clave

En un mercado volátil, lo que suele hundir a los inversores no es solo la falta de información. El problema más grave es la impaciencia, el miedo, la tendencia a compararse con los demás y la confianza excesiva. Aunque el mercado tenga fases de crecimiento a largo plazo, durante ese proceso se repiten caídas bruscas, repuntes, movimientos laterales y señales falsas.

Por lo tanto, el objetivo del inversor particular no debe ser acertar los mínimos y máximos del mercado, sino crear una estructura que le permita mantenerse en el mercado incluso en los malos momentos. Este artículo es un material formativo que resume los principios de inversión, la distribución de activos, el reequilibrio, el razonamiento basado en la fórmula de Kelly y las técnicas de gestión mental que se pueden aplicar en un mercado volátil.

1. Los principios son más importantes que las predicciones del mercado

El mercado de valores es un sistema complejo en el que interactúan simultáneamente los tipos de interés, los tipos de cambio, los resultados empresariales, la liquidez, la geopolítica, la psicología de los inversores y los cambios en las políticas. Ni siquiera a los analistas ni a los inversores profesionales les resulta fácil acertar de forma continuada los máximos y mínimos en un momento concreto.

Hay un ejemplo con el que los inversores coreanos también están familiarizados. A mediados y finales de la década de 2000, las expectativas de crecimiento de China y la liquidez global aumentaron la preferencia por los activos de riesgo, pero posteriormente, durante la crisis financiera mundial, el KOSPI sufrió una fuerte caída. El problema es que resulta muy difícil predecir con exactitud la crisis en sí misma de antemano.

Las razones por las que se necesitan principios de inversión son las siguientes:

Es decir, los principios de inversión son, antes que un mecanismo para maximizar la rentabilidad, un mecanismo de seguridad que evita la quiebra y las operaciones impulsivas.

2. La impaciencia y los sesgos de comportamiento que arruinan a los inversores

Los momentos típicos en los que los inversores particulares se tambalean son los siguientes:

Situación Emoción habitual Comportamiento peligroso
Cuando se oye que alguien cercano ha ganado mucho dinero en poco tiempo Sentimiento de privación relativa Compra compulsiva de valores sin verificar
Cuando los valores que se tienen en cartera caen en picado Miedo Venta total sin un plan a largo plazo
Cuando el mercado sube día tras día Miedo a quedarse fuera Eliminar toda la proporción de efectivo e invertir todo de golpe
Cuando las pérdidas aumentan Psicología de recuperar la inversión inicial Promediar la posición mediante apalancamiento
Cuando las noticias y YouTube son sensacionalistas Convicción o ansiedad Operaciones frecuentes y reacciones excesivas

Cómo interpretar con cautela la metáfora del «cerebro de la lagartija»

El «cerebro de la lagartija» o «cerebro reptiliano», términos muy utilizados entre los inversores, es una metáfora que describe el instinto humano que desencadena una reacción de supervivencia inmediata ante una amenaza. Más que un término científico riguroso y actual de la neurociencia, se trata de una expresión popular que describe el fenómeno por el cual el miedo y los impulsos se imponen sobre el juicio racional.

La razón por la que esta metáfora resulta útil en el ámbito de la inversión es clara. En un mercado en caída libre, el cerebro percibe el dolor de las pérdidas inmediatas con mayor intensidad que la rentabilidad esperada a largo plazo. Por eso, el impulso de «vender y huir» puede ser más fuerte que la idea de «reequilibrar la cartera según lo previsto».

La conclusión es sencilla. No intentes vencer al instinto con la fuerza de voluntad cada vez, sino que debes establecer reglas antes de que el instinto intervenga.

3. La primera herramienta para soportar los mercados volátiles: la diversificación de activos

La diversificación de activos consiste en repartir la inversión entre activos de diferente naturaleza, como acciones, bonos, efectivo, depósitos, oro y activos inmobiliarios. La clave no está en acertar «qué es lo que más subirá», sino en diseñar una estructura que evite que el conjunto de los activos se derrumbe cuando uno de ellos sufra fuertes oscilaciones.

Por qué es necesaria la diversificación de activos

Ejemplo sencillo: 50 % en acciones, 50 % en efectivo

Supongamos, por ejemplo, que un inversor ha decidido distribuir sus activos financieros totales en un 50 % en acciones y un 50 % en efectivo.

Situación del mercado Cambio en la cartera Acción según la regla
Las acciones suben considerablemente La proporción de acciones aumenta al 60 % Se venden algunas acciones para reducirla al 50 %
Las acciones caen considerablemente La proporción de acciones se reduce al 40 % Se compran acciones con parte del efectivo para volver al 50 %
El mercado se mantiene lateral El cambio en la proporción es mínimo No se realizan operaciones o solo se lleva a cabo una revisión periódica

La ventaja de esta estructura es que permite aplicar la máxima de «comprar cuando está barato y vender cuando está caro» no por emoción, sino como una regla.

4. El reequilibrio y el «duende de Shannon»

El reequilibrio es el proceso de devolver la proporción de activos, que ha variado con el paso del tiempo, a la proporción objetivo original. Por ejemplo, si el objetivo era un 50 % en acciones y un 50 % en efectivo, pero debido a la subida de las acciones la proporción ha pasado a ser del 60 % en acciones y del 40 % en efectivo, se vende una parte de las acciones para volver a acercarnos a la proporción 50:50.

El «duende de Shannon» es un famoso experimento mental que explica que, al reajustar en una proporción determinada los activos volátiles y los activos estables, pueden producirse resultados diferentes a los de la mera tenencia. Sin embargo, en la inversión real, debido a los impuestos, los costes de transacción, los diferenciales, la correlación entre activos y la posibilidad de caídas a largo plazo, el reequilibrio no garantiza siempre una rentabilidad superior.

Los tres objetivos prácticos del reequilibrio son los siguientes:

  1. Gestión del riesgo: evita que un activo concreto adquiera un peso excesivo y domine toda la cartera.
  2. Corrección del comportamiento: automatiza el proceso de vender parte de los activos que han subido y comprar parte de los que han bajado.
  3. Continuidad de la inversión: establece de antemano «qué hay que hacer» incluso en caso de caída brusca del mercado.

Ejemplos de periodicidad de reequilibrio

Método Descripción Inversor adecuado
Reequilibrio periódico Revisión en fechas fijas (trimestral, semestral, anual, etc.) Inversores a largo plazo que desean evitar operaciones frecuentes
Reequilibrio por bandas Ajuste cuando la desviación respecto a la ponderación objetivo sea de 5 p.p. o 10 p.p. Inversores que desean responder de forma regular a las fluctuaciones del mercado
Método mixto Revisión periódica, pero ajuste solo cuando se produzcan desviaciones importantes Inversores que tienen en cuenta tanto los costes de transacción como la gestión del riesgo

Para los inversores principiantes, una regla sencilla como «revisar una o dos veces al año + ajustar solo cuando se produzca una desviación importante respecto a la ponderación objetivo» puede resultar más sostenible.

5. La diferencia entre un 10 % seguro y un 100 % incierto

Muchos inversores se sienten atraídos por «una ganancia que les cambie la vida de golpe» más que por «una rentabilidad lenta pero repetible». Sin embargo, los inversores que han acumulado patrimonio a largo plazo suelen dar más importancia a la probabilidad de supervivencia y a la repetibilidad que a un gran golpe de suerte.

Supongamos, por ejemplo, que tenemos las dos opciones siguientes.

Opción Atractivo Riesgo oculto
Rentabilidad del 10 % con una probabilidad relativamente alta Parece lento y aburrido Hay que repetir la oportunidad varias veces
Rentabilidad del 100 % con una probabilidad baja Parece que te harás rico rápidamente Posibilidad de grandes pérdidas o quiebra en caso de fracaso

La clave del interés compuesto no es obtener una gran rentabilidad de una sola vez, sino repetir la operación durante mucho tiempo limitando las pérdidas. Si se sufre una pérdida del 50 %, se necesita una rentabilidad del 100 % para recuperar el capital inicial. Por lo tanto, evitar grandes pérdidas no es una actitud conservadora, sino una estrategia proactiva para preservar la rentabilidad a largo plazo.

6. La matemática de la quiebra: la fórmula de Kelly y el enfoque «Half Kelly»

La fórmula de Kelly nos enseña que, incluso en situaciones de apuesta favorables, no se debe apostar todo el patrimonio, y que la proporción adecuada de la apuesta varía en función de la probabilidad de ganar y la relación entre ganancias y pérdidas. Dado que la incertidumbre es mucho mayor en las inversiones financieras, es importante comprender el principio de que hay que limitar la proporción de la apuesta, en lugar de aplicar mecánicamente la fórmula de Kelly.

¿Por qué no se debe apostar todo el patrimonio?

Cuando se encadenan varios resultados de inversión, si el último es 0, el resultado global también es 0. Por ejemplo, aunque 100 millones de wones se conviertan en 200, 400 u 800 millones, si se pierde todo en la última decisión, no queda nada.

Las siguientes son las conductas más habituales que conducen a la quiebra en el ámbito de la inversión:

El enfoque «Half Kelly»

El enfoque «Half Kelly» consiste en un enfoque conservador que consiste en invertir solo la mitad de la proporción que sugiere la fórmula de Kelly. En los mercados financieros reales, es difícil conocer con exactitud la tasa de acierto y la relación entre ganancias y pérdidas; los datos históricos no garantizan el futuro, y la correlación puede aumentar repentinamente en tiempos de crisis.

Por lo tanto, una regla más práctica para los inversores particulares es la siguiente:

7. Actitud ante una caída brusca del mercado: el miedo es normal, pero las reglas son necesarias

Las caídas bruscas del mercado no son una excepción, sino parte del mercado. El mercado de valores puede sufrir caídas repetidas del 10 %, el 20 % o incluso más del 30 %, incluso en un periodo alcista a largo plazo. El problema no es la caída en sí misma, sino que el inversor actúe sin un plan cuando se produce.

La pregunta que hay que hacerse ante una caída brusca no es «¿no te da miedo ahora?». Es normal tener miedo. La pregunta más importante es la siguiente:

Para los inversores que mantienen una parte de su patrimonio en efectivo, una caída brusca del mercado puede suponer una oportunidad. Sin embargo, para quienes lo han invertido todo y carecen de efectivo, supone una amenaza para su supervivencia. Por eso, el efectivo no es un activo «perezoso» que no genera rendimientos, sino un seguro que ofrece opciones en momentos de crisis.

8. Mantener la distancia respecto a las cotizaciones también es una habilidad de inversión

Es fácil pensar que, para invertir bien, hay que consultar más información. Sin embargo, consultar las cotizaciones con demasiada frecuencia puede reforzar la aversión a las pérdidas, el exceso de confianza, el efecto manada y el miedo a quedarse fuera.

Especialmente para los inversores a largo plazo, las cotizaciones en tiempo real suelen reducir la calidad de la toma de decisiones más que ayudar. Esto se debe a que las fluctuaciones de precios diarias pueden verse mucho más influidas por la psicología del mercado y la oferta y la demanda que por el valor a largo plazo de la empresa.

Métodos prácticos para gestionar el seguimiento de las cotizaciones

Los paseos o la meditación no garantizan directamente la rentabilidad de las inversiones. Sin embargo, pueden resultar útiles en el proceso de inversión, ya que frenan los impulsos inmediatos y te hacen reflexionar sobre por qué estás a punto de tomar esa decisión.

9. Principios realistas para inversores asalariados de entre 40 y 50 años

Los trabajadores de entre 40 y 50 años necesitan un equilibrio más prudente a la hora de invertir. Esto se debe a que la jubilación se acerca, los gastos como la educación de los hijos o la vivienda pueden aumentar y el tiempo para recuperarse de grandes pérdidas puede ser más corto que para quienes tienen entre 20 y 30 años.

Aspectos que hay que revisar

Aspecto Pregunta Principio
Fondos de emergencia ¿Se dispone de fondos para cubrir los gastos de subsistencia de entre 6 y 12 meses? Separarlos de los activos de riesgo
Deuda ¿Se puede hacer frente a una subida de los tipos de interés? Dar prioridad a la reducción del apalancamiento
Fondos de jubilación ¿Hay tiempo suficiente para recuperarse de las pérdidas? Ajustar la proporción de activos de riesgo
Inversiones concentradas ¿Es excesiva la proporción en determinados valores o sectores? Limitar la proporción máxima
Flujo de caja ¿Se mantiene el plan de inversión aunque se interrumpa el salario? Separar los gastos de manutención del capital de inversión

Tanto en la vida laboral como en la inversión surgen «obstáculos» inesperados. Cuando se produce un fracaso, es más productivo interpretarlo como «la táctica actual no ha funcionado, por lo que hay que cambiar de estrategia» en lugar de pensar que «la ciclo económico ha llegado a su fin».

10. Lista de verificación de principios para inversores particulares

La siguiente lista de verificación te ayudará a tomar decisiones de forma más pausada y estructurada en un mercado volátil.

Antes de invertir

Durante la inversión

Tras la inversión

Conclusión: invertir no es un juego de predicción, sino un juego de supervivencia

En un mercado volátil, la capacidad más importante no es acertar el mínimo. Lo más importante es la capacidad de controlar la impaciencia, evitar las apuestas excesivas y el apalancamiento, y respetar la asignación de activos y las reglas de reequilibrio establecidas de antemano.

El mercado seguirá repitiendo caídas y repuntes. El inversor no puede predecir todas esas oleadas. Sin embargo, sí puede reforzar la estructura del barco, evitar sobrecargarlo y decidir de antemano cómo actuar cuando llegue la tormenta. En la inversión a largo plazo, la gestión mental no es solo una cuestión de actitud, sino un sistema que debe diseñarse en torno a las reglas, las ponderaciones, el efectivo, los registros y el distanciamiento.

FAQ

¿Cuál es el principio de inversión que hay que establecer en primer lugar en un mercado volátil?

Lo primero que hay que determinar es la proporción de activos de riesgo respecto al patrimonio total, la ponderación máxima de un valor concreto, los criterios de reequilibrio y las normas de actuación en caso de pérdidas. Antes de analizar las perspectivas del mercado, hay que comprobar si la estructura de mi cartera es capaz de soportar una caída importante.

¿Cuándo es mejor realizar un reequilibrio?

Por lo general, se puede realizar de forma periódica —por ejemplo, trimestral, semestral o una vez al año— o bien cuando la cartera se desvía más allá de un determinado margen respecto a la ponderación objetivo. Dado que un reequilibrio frecuente puede aumentar los costes de transacción y los impuestos, se recomienda a los inversores a largo plazo que establezcan criterios sencillos y repetibles.

¿Es siempre buena la estrategia de invertir un 50 % en acciones y un 50 % en efectivo?

No siempre es una buena estrategia. La distribución del 50 % en acciones y el 50 % en efectivo es solo un ejemplo sencillo que permite reducir la volatilidad y dejar margen para comprar en caso de caída brusca del mercado; la proporción real debe variar en función de la edad, la estabilidad de los ingresos, el horizonte de inversión, el endeudamiento y la capacidad para asumir pérdidas.

¿Por qué, en un mercado en caída libre, uno siente ganas de vender incluso las acciones de primera categoría?

En un mercado en caída libre, el dolor de las pérdidas y el instinto de supervivencia se intensifican, lo que puede hacer que las acciones inmediatas para evitar pérdidas prevalezcan sobre los planes a largo plazo. Por eso es importante establecer de antemano, antes de que se produzca la caída, los criterios para vender, para comprar más y para la distribución de activos.

¿Cómo pueden los inversores particulares sacar partido a la fórmula de Kelly?

Para los inversores particulares, resulta más útil entender la fórmula de Kelly como un principio —según el cual no se debe arriesgar todo el patrimonio, por muy buena que parezca una idea de inversión— que como una herramienta de cálculo exacta. Dado que en los mercados financieros es difícil conocer con exactitud la probabilidad de éxito y la relación entre ganancias y pérdidas, resulta más realista adoptar un enfoque conservador, como el método «media Kelly», que consiste en reducir la ponderación de la inversión.

¿Por qué es arriesgada la inversión con apalancamiento?

El apalancamiento amplía no solo las ganancias, sino también las pérdidas. En particular, en un mercado en caída libre, si se produce una falta de garantías, una liquidación de posiciones o una liquidación forzosa, el inversor puede verse expulsado del mercado antes de que el activo se recupere a largo plazo.

¿Por qué puede empeorar el rendimiento de las inversiones si se consultan con frecuencia las cotizaciones?

Si se consultan con frecuencia las cotizaciones, se tiende a reaccionar de forma exagerada ante las pérdidas a corto plazo y aumenta la probabilidad de realizar operaciones no previstas, influido por las noticias o la psicología de masas. Para los inversores a largo plazo, puede resultar más estable reducir la frecuencia con la que consultan las cotizaciones y tomar decisiones siguiendo sus principios en las fechas de revisión establecidas de antemano.

¿No se reduce la rentabilidad si se mantiene la proporción de efectivo?

En un mercado alcista, la proporción de efectivo puede reducir la rentabilidad. Sin embargo, el efectivo ofrece la posibilidad de comprar buenos activos en caso de caída brusca del mercado y reduce las situaciones en las que uno se ve obligado a vender activos de riesgo para cubrir los gastos diarios o disponer de fondos de emergencia.

¿En qué deben tener especial cuidado a la hora de invertir los trabajadores de entre 40 y 50 años?

Los trabajadores de entre 40 y 50 años deben tener en cuenta, al mismo tiempo, el periodo de preparación para la jubilación, los gastos de educación de los hijos, los gastos de vivienda y la carga que supone el pago de las deudas. Dado que el tiempo para recuperarse de una pérdida importante puede ser relativamente corto, es importante reducir el apalancamiento y la concentración de inversiones, así como separar los fondos de emergencia de los fondos para la jubilación.

Sources

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Inversor dentro de un escudo transparente con acciones, efectivo, bonos y oro entre gráficos volátiles
Inversor dentro de un escudo transparente con acciones, efectivo, bonos y oro entre gráficos volátiles
Balanza de asignación de activos y bloques de inversión ante gráficos de mercado tormentosos
Balanza de asignación de activos y bloques de inversión ante gráficos de mercado tormentosos