15 preocupaciones de la vida: cómo aliviar la presión
No hace falta tomar el momento de casarse, el dinero o el número de amigos como una nota que califica toda tu vida. Con estos 15 consejos puedes distinguir entre las expectativas ajenas y tus propias decisiones, y entre las preocupaciones que puedes dejar de lado y los problemas que sí requieren una respuesta.
No hace falta juzgar el éxito o el fracaso de tu vida solo por cuándo te casas o por la rapidez con la que alcanzas tus metas.
La falta de dinero actual y un fracaso no tienen por qué convertirse en un juicio sobre todo tu valor como persona.
Se propone fijarse en qué relaciones quieres tener, más que en el número de amigos.
Aunque tengas en cuenta las opiniones ajenas, eso no te obliga a cumplir todas las expectativas.
Incluso al elegir la vida que quieres, debes tener en cuenta los compromisos y las consecuencias de tus decisiones.
El éxito o el fracaso de una vida no se puede determinar solo por el momento de casarse, el dinero o el número de amigos. No tiene por qué interpretar un ritmo distinto al de los demás o un fracaso como un juicio sobre toda su vida. Estos 15 consejos le permiten revisar los criterios con los que valora su propia vida.
Confirme con quien lo publicó originalmente la fecha de redacción de «15 cosas que, con la experiencia, resultaron no ser para tanto», el texto en el que se basan los 15 puntos.
Criterios para valorar el matrimonio y el ritmo de vida
Distinga entre el orden que marcan los demás y su propio grado de preparación. No tiene la obligación de ajustar el matrimonio o un nuevo comienzo al mismo calendario que los demás. Sin embargo, conviene examinar por separado las condiciones necesarias para tomar la decisión que desea.
· No considere que su vida es un fracaso solo porque se haya retrasado el matrimonio. Primero puede preguntarse si quiere casarse. Si es así, distinga entre los tiempos de quienes le rodean y su propio grado de preparación.
· Ir más despacio que los demás no significa necesariamente que también se haya equivocado de rumbo. Revise primero hacia qué objetivo se dirige. La velocidad y el rumbo son criterios de valoración diferentes.
· No interprete una pausa como un retraso inmediato. Puede distinguir qué tareas pueden esperar mientras descansa. Los compromisos que ya ha asumido deben ajustarse por separado.
· No tiene por qué renunciar de antemano a lo que quiere hacer solo por su edad. Compruebe primero los requisitos reales para participar en la actividad que desea. Hay que distinguir entre las ideas vagas sobre la edad y los requisitos concretos de acceso.
Criterios para ver el dinero y el fracaso
No tiene por qué convertir las dificultades actuales en un juicio sobre toda su vida. La falta de dinero y el fracaso son problemas que deben examinarse por separado. Intente centrarse en los problemas que puede abordar ahora, en lugar de en las palabras con las que se juzga.
· Que ahora le falte dinero no define todo su futuro. Eso tampoco hace desaparecer las cargas económicas inmediatas. Intente distinguir entre su valor personal y su situación actual.
· Aunque haya fracasado varias veces, puede plantearse un nuevo intento. Volver a empezar no significa repetir el mismo método. Busque qué puede cambiar respecto al intento anterior.
· No convierta un fracaso en una evaluación de todas sus capacidades. Puede distinguir entre aquello en lo que fracasó y los ámbitos que aún no ha evaluado. Sin embargo, las consecuencias del fracaso son un asunto que debe resolver por separado.
Volver a empezar no es una expresión que garantice el éxito. Decida según la situación si conviene continuar, cambiar de método o parar. Dejarlo también es una opción que puede considerar.
Criterios para tratar las amistades y las opiniones ajenas
No tiene por qué aspirar a la vez a tener muchas relaciones y a gustarle a todo el mundo. Piense primero qué relaciones quiere mantener. Puede distinguir entre el grado de cercanía y el respeto hacia la otra persona.
· No juzgue que sus relaciones son insuficientes solo por el número de amigos. Puede examinar si, incluso con pocas relaciones, tiene el contacto que desea. Si siente soledad, tampoco hay motivo para negar esa necesidad.
· No intente controlar todo lo que los demás piensan de usted. Puede distinguir entre las opiniones que ha oído de verdad y los juicios que solo ha imaginado. Las opiniones concretas pueden servirle de referencia en la medida necesaria.
· Intente dejar de exigirse que todo el mundo tenga una buena opinión de usted. Rechazar una petición no es lo mismo que despreciar a quien la hace. Puede fijar los límites de lo que está dispuesto a aceptar.
· No tiene la obligación de entablar una relación personal estrecha con alguien que le desagrada. Si tienen que hacer algo juntos, defina qué comunicación es necesaria. La colaboración laboral y la cercanía personal son tipos de relación distintos.
· El mero hecho de que una relación se haya distanciado no permite determinar quién actuó mal. Examine por separado los cambios en el contacto y los conflictos reales. No tiene por qué culparse por motivos que no se han confirmado.
Criterios para comparar y elegir
Examine por separado la vida que parece buena a los demás y la vida que usted desea. Las decisiones ajenas pueden servir como ejemplos de referencia. Eso no significa que tenga la obligación de tomar las mismas decisiones.
· Aunque se compare con alguien, no convierta sus resultados en una evaluación de su propio rendimiento. Puede examinar si esa comparación le aporta información concreta. Conviene dejar de lado los criterios que no guardan relación con sus objetivos.
· No dé por hecho que una vida que los demás envidian coincide con sus preferencias. Puede pensar en cómo sería realmente su día a día en esa vida. La imagen que recibe reconocimiento y la vida cotidiana que desea deben valorarse por separado.
· Incluya sus preferencias entre los criterios con los que toma decisiones sobre su vida. No tiene por qué elegir algo solo porque resulte fácil explicárselo a los demás. Sin embargo, también debe tener en cuenta las consecuencias de su elección y los compromisos que ya ha asumido.
Resumen por situaciones: distinguir entre las ideas y los problemas reales
Distinga entre los juicios que puede dejar de imponerse y los asuntos que requieren una respuesta real. La siguiente tabla resume el alcance de los 15 consejos. En una misma situación, puede ser necesario tanto cambiar de perspectiva como resolver el problema.
Situación | Juicio que puede dejar de imponerse | Problema real que debe comprobar por separado
Si se casa más tarde que quienes le rodean | La idea de que toda su vida es un fracaso por haberse retrasado | El deseo de casarse y el acuerdo con la otra persona
Si ahora le falta dinero | La idea de que su valor personal también es menor | Los gastos de subsistencia inmediatos y las obligaciones de pago
Si tarda en alcanzar un objetivo | La idea de que el ritmo de los demás es el único criterio | El rumbo del objetivo y los plazos reales
Si quiere descansar | La idea de que todo el tiempo de descanso es tiempo perdido | Los horarios y compromisos que debe ajustar
Si trabaja con alguien con quien no se siente a gusto | La idea de que también debe tener una relación personal cercana | La comunicación laboral necesaria y el alcance de la colaboración
Si vuelve a empezar después de un fracaso | La idea de que el resultado anterior determina también el siguiente | Los métodos que debe cambiar y las cargas que puede asumir
Si una relación se ha distanciado | La idea de dar por hecho, antes de nada, que usted actuó mal | Los conflictos reales o los compromisos pendientes de resolver
Error frecuente: interpretar el consuelo como una garantía de resultados
No lea estos consejos como una promesa de que ninguna decisión le traerá problemas. La intención de la lista es invitarle a revisar los criterios con los que valora su vida. Estas palabras no eliminan las limitaciones reales ni los derechos de otras personas.
· No interprete la expresión «no es para tanto» como si significara que no hay pérdidas. Las decisiones sobre el matrimonio, el dinero y el trabajo tienen sus propias condiciones. Aquí no se garantizan resultados.
· No ignore todas las opiniones con el argumento de prestar menos atención a los juicios ajenos. Puede examinar las observaciones concretas sobre su conducta. Conviene distinguir entre la simpatía vaga y las opiniones que ofrecen motivos para corregir algo.
· No interprete el ajuste de la distancia en las relaciones como una ruptura con todo el mundo. También puede elegir cambiar la frecuencia del contacto o los límites de los encuentros. Defina la distancia que necesita según su situación.
· No utilice estos consejos como otro criterio para reprocharse que siente ansiedad. Estar de acuerdo con ellos no significa que sus emociones deban cambiar de inmediato. Puede empezar por reflexionar sobre los puntos que le resulte posible aceptar.
Alcance de los consejos y de las pruebas que los respaldan
Esta lista no es el resultado de un estudio que haya verificado las experiencias del autor y la eficacia de los consejos. No se han confirmado la autoría ni la fecha de redacción del texto original. Por eso, conviene leerlo como un texto que propone criterios para valorar la vida.
WHO publicó una guía para afrontar el estrés el 29 de abril de 2020. La guía de WHO presenta técnicas prácticas para afrontarlo. El material complementario de WHO, elaborado a partir de la guía, propone acciones acordes con los valores personales.
Estos documentos de referencia respaldan las explicaciones sobre el estrés y los valores. No son materiales que demuestren la validez de los 15 consejos sobre el momento de casarse o el número de amigos. Puede consultarlos al valorar decisiones que se ajusten a sus propios criterios.