Decir que, si los riñones funcionan mal, hay que evitar la carne tanto como sea posible es una simplificación excesiva. Por el contrario, afirmar que, aun teniendo enfermedad renal, se puede comer carne como de costumbre tampoco es aplicable a todos los pacientes. La clave es no prohibir la carne en sí, sino ajustar la cantidad total diaria de proteínas según el estadio de la enfermedad, si se recibe diálisis y el estado nutricional.
El error de pensar que hay que eliminar la carne por completo
La carne aporta proteínas de alta calidad, hierro, vitamina B12, entre otros nutrientes. Sin embargo, al metabolizar las proteínas se generan desechos nitrogenados que deben procesarse a través de los riñones, por lo que un consumo excesivo de proteínas puede suponer una carga para algunos pacientes cuya función renal está muy deteriorada.
Las distinciones importantes son las siguientes.
- No significa que la carne sea un alimento tóxico. Puede incluirse en la dieta en una cantidad adecuada.
- Tampoco está garantizado que el consumo habitual sea apropiado. Si la dieta previa era rica en proteínas, puede ser necesario reducirlas.
- No todos los pacientes con enfermedad renal tienen el mismo objetivo. Este varía según el estadio de la enfermedad renal crónica, la proteinuria, la diabetes, la edad, los cambios de peso y si se recibe diálisis.
- No se debe iniciar por cuenta propia una dieta extremadamente baja en proteínas. La falta de calorías y nutrientes esenciales puede provocar pérdida de peso y masa muscular.
Por tanto, la formulación correcta es: «aunque se tenga enfermedad renal, se puede comer carne dentro del intervalo total de proteínas prescrito».
Objetivos de proteínas según el estadio y la diálisis
Las guías KDIGO establecen criterios de consumo de proteínas para adultos con enfermedad renal crónica que no reciben diálisis, pero el estadio concreto al que se aplican y la cantidad objetivo deben consultarse en dichas guías y con el equipo médico. Son criterios para grupos poblacionales y no sustituyen una prescripción individual.
| Situación | Orientación dietética general | Aspectos que deben confirmarse |
|---|---|---|
| Enfermedad renal crónica en estadio inicial | La prioridad es evitar el consumo excesivo, más que prohibir la carne por completo | Proteinuria, diabetes, hábitos alimentarios actuales |
| G3~G5 sin diálisis | Ajustar la cantidad total de proteínas garantizando un aporte calórico adecuado | Peso de referencia y cantidad objetivo establecidos por el equipo médico |
| Hemodiálisis o diálisis peritoneal | Las necesidades de proteínas pueden ser mayores que en pacientes sin diálisis | Modalidad de diálisis, resultados de análisis, estado nutricional |
| Edad avanzada, bajo peso o riesgo de sarcopenia | Priorizar la prevención de la desnutrición causada por una restricción excesiva | Pérdida de peso, fuerza muscular, apetito, albúmina en sangre, etc. |
| Lesión renal aguda, síndrome nefrótico o periodo posterior a un trasplante | Es difícil aplicar sin más una dieta general para la enfermedad renal crónica | Indicaciones específicas del equipo médico que trata la afección correspondiente |
También es importante decidir qué peso utilizar al calcular el consumo por kilogramo de peso corporal. En personas con edema, obesidad o bajo peso, puede utilizarse el peso estándar o el peso ajustado en lugar de introducir simplemente el peso actual, por lo que debe consultarse con el equipo médico o un dietista-nutricionista clínico.
Por qué no basta con reducir solo la carne para que el cálculo sea correcto
Las proteínas no se encuentran únicamente en la carne, el pescado y los huevos. Las proteínas de los siguientes alimentos también se incluyen en el total diario.
- Cereales como arroz blanco, arroz multigrano, pan y fideos
- Legumbres, tofu y frutos secos
- Leche, yogur y queso
- Pescado, huevos y carne
- Bebidas proteicas y suplementos deportivos
- Algunos alimentos preparados y suplementos nutricionales
Aunque no se coma carne en una comida, las proteínas se acumulan si se consumen a la vez arroz, una guarnición de tofu, leche y frutos secos. Por el contrario, si en una comida con carne se ajustan las proteínas de los cereales y las demás guarniciones, existe margen para organizar la dieta dentro del intervalo prescrito.
Para realizar el cálculo de forma segura, conviene seguir este orden.
- Confirmar con el equipo médico el objetivo diario de proteínas.
- En los alimentos envasados, diferenciar entre la porción indicada en la información nutricional y la cantidad realmente consumida.
- Registrar las proteínas no solo de la carne, sino también del arroz, los fideos, el tofu y los productos lácteos.
- Distribuir el total diario entre las comidas sin concentrarlo excesivamente en una sola.
- Si el peso y el apetito siguen disminuyendo, no intensificar la restricción y acudir a consulta médica.
Cuándo puede ser útil el arroz bajo en proteínas
El arroz blanco común también contiene proteínas. Por tanto, si una persona a la que el equipo médico ha prescrito una restricción proteica desea comer cierta cantidad de guarniciones de su preferencia, como carne o pescado, puede utilizar arroz bajo en proteínas o arroz instantáneo bajo en proteínas para reducir las proteínas procedentes de los cereales.
Sin embargo, no todos los productos bajos en proteínas contienen exactamente una décima parte de las proteínas de los productos convencionales. Como las materias primas, los métodos de fabricación y el tamaño de la porción varían, deben compararse directamente los valores indicados en los envases.
Aspectos que deben revisarse al comparar productos
| Aspecto que revisar | Motivo de la revisión |
|---|---|
| Tamaño de la porción | Un envase completo puede diferir de la cantidad de referencia de la información nutricional |
| Proteínas | Es necesario para determinar la reducción real lograda en una comida |
| Calorías | Al reducir las proteínas, hay que garantizar la energía necesaria |
| Sodio | Los productos condimentados o preparados pueden tener un alto contenido de sodio |
| Potasio y fósforo | Puede ser necesario controlarlos según los resultados de los análisis individuales |
| Aditivos de fosfato | Pueden aumentar el consumo de fósforo procedente de alimentos procesados, por lo que resulta útil revisar la lista de ingredientes |
El arroz bajo en proteínas no es un tratamiento, sino una herramienta para ajustar la dieta. El hecho de consumirlo no permite aumentar sin límite la cantidad de carne ni excluir del cálculo las proteínas de otras guarniciones.