Resumen

La deducción por sucesión de empresas familiares es un régimen creado para reducir los casos en los que la actividad empresarial se interrumpe debido a la carga del impuesto de sucesiones, cuando los herederos —como los hijos— se hacen cargo de una pequeña o mediana empresa que la generación de los padres ha gestionado durante mucho tiempo, o de una empresa de tamaño medio que cumpla determinados requisitos. Los objetivos políticos del régimen son el mantenimiento del empleo, la sucesión de la tecnología y las relaciones comerciales, y el fomento de las empresas de larga trayectoria.

Sin embargo, a medida que el límite de la deducción ha aumentado y la determinación de los sectores y activos elegibles se ha vuelto más compleja, ha surgido una polémica en torno a la práctica de reducir considerablemente el impuesto de sucesiones utilizando empresas en las que el valor de los terrenos y edificios supera con creces la rentabilidad real del negocio. Como ejemplos típicos se citan las grandes panaderías-cafeterías y los negocios de aparcamientos que aprovechan amplios terrenos baldíos.

Este artículo no pretende determinar si determinadas personas o empresas han infringido la ley, sino que resume cómo funciona la deducción por sucesión de empresas familiares, por qué surgen polémicas sobre su elusión y qué aspectos deben tenerse en cuenta para mejorar el sistema.

¿Qué es la deducción por sucesión de empresas familiares?

La deducción por sucesión de empresas familiares es un régimen previsto en la Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Cuando un heredero se hace cargo de la empresa familiar del causante, siempre que se cumplan determinados requisitos, se deduce de la base imponible del impuesto sobre sucesiones la totalidad o parte del valor de los bienes objeto de la sucesión de la empresa familiar, dentro de los límites legales.

En términos sencillos, se trata de un mecanismo que, a diferencia de la herencia de activos generales, reduce la carga del impuesto de sucesiones sobre los bienes destinados a la continuidad de la actividad empresarial. Sin embargo, no todos los negocios ni todos los bienes se benefician automáticamente de esta deducción. Es necesario cumplir una serie de requisitos, como el tamaño de la empresa, el sector de actividad, el periodo de gestión del causante, los requisitos de participación del heredero y las obligaciones de gestión posterior.

Objetivo original del régimen

La finalidad original de la deducción por sucesión de empresas familiares es la siguiente:

  • Evitar que empresas en buena situación se vean obligadas a venderse o a cerrar debido a la carga del impuesto de sucesiones.
  • Apoyar la sucesión de la tecnología, los conocimientos técnicos, la cartera de clientes y el empleo en las pequeñas y medianas empresas.
  • Mejorar la sostenibilidad de las empresas con una larga trayectoria y de los negocios de base local.
  • Aliviar las presiones de liquidez temporales que surgen durante el proceso de sucesión de la empresa familiar.

Por lo tanto, el núcleo del régimen no es el «apoyo a la transferencia gratuita de patrimonio», sino la «protección de la continuidad empresarial».

Estructura básica del régimen vigente

Dado que los requisitos detallados pueden variar en función de las modificaciones legislativas, para determinar su aplicación efectiva es necesario consultar la legislación vigente en la fecha de apertura de la sucesión y contar con el asesoramiento de un experto fiscal. No obstante, la estructura general puede entenderse de la siguiente manera.

Categoría Contenido principal
Ámbito de aplicación Sucesión de empresas familiares de pymes o de algunas empresas medianas que cumplan determinados requisitos
Requisitos fundamentales Gestión a largo plazo por parte del causante, dedicación del heredero a la empresa familiar y sucesión de la misma, requisitos relativos al sector de actividad, requisitos de participación accionarial, etc.
Bienes deducibles Los bienes relacionados con la empresa que la legislación reconozca como patrimonio de sucesión de la empresa familiar
Límite de la deducción Se aplica de forma diferenciada en función del período de ejercicio de la actividad empresarial y, según la legislación vigente, se sabe que asciende a un máximo de 60.000 millones de wones
Seguimiento posterior Durante un periodo determinado tras la sucesión, deben mantenerse el sector de actividad, la participación accionarial, el empleo o los salarios, así como los activos destinados a la empresa familiar
Consecuencias en caso de incumplimiento Si se incumplen los requisitos de seguimiento posterior, se puede exigir el pago de los impuestos deducidos

¿Por qué surge la polémica sobre la elusión del impuesto de sucesiones?

La polémica no surge simplemente porque se reduzcan los impuestos, sino porque resulta difícil distinguir entre la «sucesión empresarial real» y los «negocios ficticios creados para la sucesión de activos».

Por ejemplo, si se hereda tal cual un terreno por valor de 30.000 millones de wones, por lo general se genera una importante carga fiscal en concepto de impuesto de sucesiones. Dado que el impuesto de sucesiones varía en función de diversos factores —como la base imponible, las deducciones personales, las deudas, la tasación y las deducciones por declaración—, realizar cálculos simplistas resulta arriesgado; sin embargo, en el caso de herencias de activos de gran valor, el importe del impuesto puede oscilar entre varios miles de millones y 10 000 millones de wones.

Sin embargo, si ese mismo terreno se reconoce como activo empresarial de un sector específico y dicho negocio cumple los requisitos para la deducción por sucesión de empresa familiar, la carga del impuesto de sucesiones puede reducirse considerablemente. En este punto, se plantean las siguientes cuestiones:

  • Cuando el valor del terreno y del edificio es excesivamente elevado en comparación con la realidad económica de la propia empresa.
  • Cuando se reconoce formalmente como empresa familiar a pesar de que el volumen de negocio, el número de empleados, las instalaciones y la acumulación de tecnología sean insignificantes.
  • Cuando el código del sector o la denominación que figura en el registro mercantil difieren de la actividad real que se lleva a cabo
  • Cuando existe la sospecha de que la estructura empresarial se ha creado justo antes de la sucesión, o durante un periodo determinado previo a esta, con el fin de reducir el impuesto de sucesiones
  • Cuando existe un incentivo para enajenar la empresa tras cumplir únicamente el periodo de gestión posterior a la sucesión

Caso 1: La polémica de las grandes panaderías-cafeterías

Las grandes panaderías-cafeterías suelen aprovechar amplios terrenos y grandes edificios en las afueras. Una panadería-cafetería normal cuenta con elementos empresariales sustanciales, como instalaciones de panadería, personal especializado, producción propia, venta y empleo. No se puede considerar que todas estas empresas sean problemáticas.

El problema surge cuando, en la práctica, se trata más bien de una cafetería especializada, un local en alquiler o un medio para mantener la propiedad inmobiliaria, pero se ajusta la forma jurídica registrándola como pastelería en el registro mercantil o en la clasificación de actividades económicas. En particular, se critica que, si el valor total del terreno y el edificio se trata como si fuera patrimonio heredado de una empresa familiar —a pesar de que no se elabora pan de forma propia o de que simplemente se compran productos ya elaborados y se exponen—, ello va en contra del espíritu de la deducción.

Puntos clave

Cuestión ¿Por qué es importante?
Fabricación propia Puede servir de base para determinar si existe una pastelería en la práctica
Composición de la facturación Si la proporción de ingresos por café, uso del espacio y venta de productos es mayor que la de la venta de pan, es necesario evaluar la naturaleza real de la actividad
Instalaciones y personal Los hornos, las amasadoras y el personal de panadería indican si se trata de una actividad manufacturera real o de la gestión de una pastelería
Superficie del terreno Se plantea la cuestión de si el terreno que excede la superficie necesaria para la actividad comercial puede incluirse en la deducción
Objetivo del negocio Debe determinarse si se trata de un negocio familiar a largo plazo o de una actividad meramente formal destinada a reducir el impuesto de sucesiones

Caso 2: La controversia sobre el negocio de los aparcamientos

El negocio de los aparcamientos puede gestionarse con una plantilla relativamente reducida si se instalan carriles, barreras y máquinas de pago automático en un terreno amplio. En zonas donde el valor del terreno es elevado, es frecuente que dicho valor supere con creces la facturación del negocio.

Por ello, en los casos en que el negocio de aparcamientos pueda interpretarse o incluirse como sector susceptible de la deducción por sucesión de empresa familiar, resulta controvertida la práctica de presentar la herencia de un terreno sin edificar como si se tratara de la sucesión de un negocio de aparcamientos. En particular, cuando los ingresos son muy reducidos, el empleo es prácticamente nulo y el objetivo principal es la tenencia del terreno más que el valor intrínseco del negocio, esto entra en conflicto con los objetivos políticos de la deducción por sucesión de empresas familiares.

Problemas de la estructura tipo «aparcamiento»

  • El efecto de mantenimiento del empleo puede ser limitado.
  • Puede alejarse del concepto de empresa familiar, que implica la sucesión de tecnología y conocimientos técnicos.
  • La tenencia del terreno y la revalorización del mismo pueden constituir los principales beneficios económicos.
  • Al ser posible la gestión sin personal, resulta difícil determinar la participación real del heredero en la gestión.
  • El efecto de la deducción por activos puede ser mucho mayor que la facturación de la empresa.

Criterios para distinguir entre la forma y el fondo

Para evitar el abuso de la deducción por sucesión de empresas familiares, no basta con fijarse únicamente en la actividad registrada en el Registro Mercantil, sino que hay que tener en cuenta también la realidad de la empresa. Los criterios de evaluación pueden resumirse de la siguiente manera.

Criterio de evaluación Ejemplos de documentación que debe verificarse Orientación interpretativa
Estructura de la facturación Facturación por artículos, facturación con tarjeta, facturas fiscales Comprobar si la principal fuente de ingresos corresponde a un sector susceptible de deducción
Instalaciones Instalaciones de fabricación, maquinaria, equipamiento de cocina y fábrica Comprobar la capacidad real de producción y comercialización
Personal Número de empleados, nóminas, cuatro seguros sociales Comprobar el mantenimiento del empleo y la naturaleza real del negocio
Uso del espacio Registro de la propiedad, contrato de arrendamiento, planos Comprobar la superficie realmente utilizada para la actividad susceptible de deducción
Naturaleza de los activos Terrenos, edificios, activos financieros, activos en alquiler Comprobar si hay activos ajenos a la actividad empresarial o si se poseen en exceso
Período de gestión Fecha de inicio de la actividad, historial del representante, documentación sobre la toma de decisiones Comprobar si se trata de una empresa familiar de larga duración o de una preparación meramente formal

Líneas principales del debate sobre la mejora

Al margen del debate sobre la supresión de la deducción por sucesión de empresas familiares, para preservar el espíritu del sistema es necesario diseñar con mayor precisión los criterios de elegibilidad para la deducción. Las líneas de mejora que se debaten recientemente son, en general, las siguientes.

1. Refinamiento de los requisitos sectoriales

Los sectores con un carácter predominantemente inmobiliario o de gestión de activos podrían excluirse de la deducción por sucesión de empresas familiares o someterse a requisitos adicionales más estrictos. Podrían ser objeto de debate los negocios de aparcamientos, las estructuras similares al alquiler inmobiliario y las actividades de gestión de espacios con escasa actividad real.

2. Refuerzo de la exclusión de los activos no relacionados con la actividad empresarial

Los activos del patrimonio de la sucesión de la empresa familiar que no se utilicen realmente en la actividad empresarial deben quedar excluidos de la deducción. Aunque la legislación ya refleja la intención de excluir los activos ajenos a la actividad empresarial, podría debatirse adicionalmente un método que analice con mayor detalle la superficie utilizada de terrenos y edificios, así como su contribución a la facturación.

3. Ampliación del cálculo prorrateado

El cálculo prorrateado es un método por el que, cuando un activo o una empresa se utiliza para varios fines, solo se reconoce la deducción en la proporción en que ha contribuido realmente a la actividad sujeta a deducción.

Por ejemplo, si una cafetería posee terrenos y edificios por valor de 30.000 millones de wones y la proporción correspondiente a la venta directa de productos de panadería o a la actividad de pastelería es del 20 %, solo se considerarán deducibles 6.000 millones de wones, y no la totalidad de los 30.000 millones. En el diseño real del sistema, es importante determinar cómo combinar el porcentaje de facturación, el porcentaje de superficie, el porcentaje de uso de los activos y el porcentaje de personal dedicado.

4. Refuerzo de la supervisión posterior

Para evitar que, tras obtener la deducción, se mantenga el negocio de forma meramente formal durante un periodo determinado y luego se enajenen los activos, es fundamental establecer requisitos de supervisión posterior. Las medidas relativas al mantenimiento del sector de actividad, la conservación de la participación accionarial, el mantenimiento del empleo o de los salarios y la restricción de la enajenación de activos destinados al negocio familiar deben funcionar de manera efectiva.

5. Garantía de previsibilidad para las empresas familiares en situación normal

Si bien es importante evitar los abusos, las empresas que realmente gestionan una fábrica o que llevan mucho tiempo desarrollando una actividad empresarial en la región no deben renunciar a la sucesión debido a la incertidumbre. Por lo tanto, al realizar la reforma, es necesario establecer criterios claros, disposiciones transitorias y procedimientos de asesoramiento previo o de interpretación autorizada.

Comparación con los sistemas extranjeros

En el extranjero también existen sistemas de apoyo a la sucesión de empresas familiares. Sin embargo, en muchos casos se imponen restricciones a los activos de inversión no relacionados con la actividad empresarial, a los activos inmobiliarios y a las entidades empresariales meramente formales.

País Características del sistema Implicaciones
Alemania Existe un régimen de desgravaciones relacionadas con la sucesión empresarial, pero los requisitos en cuanto al periodo de tenencia, el importe total de los salarios y los requisitos administrativos están diseñados de forma estricta Vincula los beneficios fiscales con el empleo y la continuidad de la actividad empresarial
Reino Unido A través del régimen «Business Relief», se conceden exenciones del impuesto de sucesiones sobre determinados activos empresariales, pero se aplican restricciones a las sociedades de inversión y a los activos con fines de inversión Es importante establecer criterios que distingan entre activos empresariales y activos de inversión
Debate de la OCDE Se analiza que el diseño de los impuestos sobre sucesiones y donaciones es importante desde el punto de vista de la mitigación de la concentración de la riqueza y la equidad fiscal Los regímenes de desgravación requieren un equilibrio entre equidad y eficiencia

Aspectos que deben comprobar los contribuyentes y las empresas

Las empresas que se estén preparando para la deducción por sucesión de empresas familiares deben revisar con antelación los siguientes puntos:

  • Comprobar si el sector de actividad actual está incluido entre los que pueden acogerse a la deducción según la legislación.
  • Clasificar los activos de explotación y los activos no relacionados con la actividad empresarial, y organizar los libros contables y la documentación justificativa.
  • Obtener documentación que demuestre de forma objetiva la superficie de terrenos y edificios que se utiliza realmente para la actividad empresarial.
  • Revisar los requisitos relativos al trabajo efectivo del heredero, su participación en la gestión y su nombramiento como representante.
  • Comprobar si se podrán cumplir las restricciones relativas al sector de actividad, la participación accionarial, la contratación y la enajenación de activos durante el periodo de seguimiento posterior a la sucesión.
  • En caso de que exista la posibilidad de una reforma del régimen, comprobar obligatoriamente la fecha de inicio de la sucesión y las disposiciones transitorias.
  • Solicitar una revisión previa a expertos, como asesores fiscales, contables o abogados.

Conclusión

La deducción por sucesión de empresas familiares puede ser un buen sistema. Si una empresa en buen estado de salud tuviera que cerrar y los empleados perdieran sus puestos de trabajo a causa del impuesto de sucesiones, ello supondría una pérdida para la sociedad en su conjunto. Sin embargo, si el sistema se convierte en una vía para transferir inmuebles de gran valor prácticamente sin pagar impuestos a través de entidades empresariales meramente formales, su legitimidad se ve mermada.

La clave está en distinguir entre las empresas familiares auténticas y las falsas. Se debe proteger a las empresas que reúnan los requisitos sustantivos —producción directa, empleo, volumen de negocio, instalaciones, gestión a largo plazo y activos empresariales—, pero se debe excluir de la deducción a aquellas estructuras que solo se ajusten a la forma del sector para la sucesión de terrenos y edificios. Para que los contribuyentes honrados no se sientan en desventaja, la deducción por sucesión de empresas familiares debe gestionarse con criterios más precisos y transparentes.