La salud renal no solo está relacionada con la eliminación de desechos, sino también con la regulación de los líquidos corporales, los electrolitos y la presión arterial. La función puede disminuir con la edad, pero la enfermedad renal crónica no se diagnostica únicamente por la edad. Es necesario evaluar conjuntamente la eGFR en sangre y la albúmina en orina, y comprobar si las alteraciones persisten durante al menos 3 meses.
Según la guía de práctica clínica de KDIGO 2024 sobre la enfermedad renal crónica
Funciones de los riñones
Los riñones filtran de la sangre los desechos y el exceso de agua. Las sustancias filtradas se expulsan del cuerpo a través de la orina. Las sustancias necesarias se reabsorben en los túbulos renales. Este proceso es más complejo que el simple funcionamiento de un purificador de agua.
Los riñones regulan electrolitos como el sodio y el potasio. También intervienen en el equilibrio ácido-base del organismo. Participan en la regulación de la presión arterial mediante la renina. Asimismo, intervienen en hormonas necesarias para la producción de glóbulos rojos y la salud ósea.
- Eliminación de desechos y metabolitos de medicamentos
- Regulación del volumen de líquidos y la presión arterial
- Regulación de electrolitos como el sodio y el potasio
- Mantenimiento del equilibrio ácido-base
- Regulación de las señales para producir glóbulos rojos
- Activación de la vitamina D y apoyo al metabolismo óseo
Cuando la función renal disminuye gravemente, pueden acumularse desechos. También puede alterarse el equilibrio de líquidos y electrolitos. Sin embargo, llamarlo directamente «sangre contaminada» puede generar malentendidos. En la práctica clínica, el deterioro funcional se determina mediante valores analíticos y síntomas.
Comparación entre el envejecimiento renal y la enfermedad renal crónica
Los cambios asociados al envejecimiento y la enfermedad renal crónica no significan lo mismo. Con la edad, la capacidad media de filtración puede disminuir. La magnitud del cambio varía entre personas según su estado de salud. No es posible confirmar la presencia de una enfermedad únicamente por la edad.
| Categoría | Cambios relacionados con la edad | Alteraciones evaluadas en la enfermedad renal crónica |
|---|---|---|
| Función de filtración | Puede disminuir gradualmente con la edad | La eGFR baja persiste o empeora rápidamente |
| Albúmina en orina | Puede estar dentro del intervalo normal | La excreción de albúmina puede aumentar |
| Duración | Presenta grandes diferencias individuales | La alteración persiste durante al menos 3 meses |
| Hallazgos asociados | Puede no haber síntomas evidentes | Puede acompañarse de hematuria, anomalías estructurales o alteraciones electrolíticas |
| Método de evaluación | Se valoran conjuntamente la edad y los antecedentes médicos | Se integran los análisis de sangre y orina y las pruebas de imagen |
La nefrona es la unidad funcional del riñón que filtra la sangre. El número de nefronas varía entre personas desde el nacimiento. El envejecimiento y las enfermedades pueden reducir la cantidad de nefronas funcionales. Durante cierto tiempo, las nefronas restantes también pueden compensar la función de filtración.
Algunas explicaciones sobre salud indican que una persona de 60 años tiene la mitad de nefronas que una de 20 años. Esta cifra no es un criterio clínico aplicable a todas las personas. También deben considerarse el método de medición y las diferencias individuales. En cuanto a la prevalencia por grupos de edad, es necesario comprobar la población estudiada y la definición utilizada.
Criterios de las pruebas para la enfermedad renal crónica
La enfermedad renal crónica es un estado en el que una anomalía estructural o funcional persiste durante al menos 3 meses. Una de las pruebas principales es la eGFR basada en la creatinina sanguínea. También se utiliza el cociente albúmina-creatinina en orina. Ambas pruebas aportan información diferente sobre el riesgo.
Etapas de eGFR
| Etapa | Unidad de eGFR: mL/min/1.73㎡ | Significado |
|---|---|---|
| G1 | 90 o más | Intervalo normal o alto |
| G2 | 60~89 | Disminución leve |
| G3a | 45~59 | Disminución de leve a moderada |
| G3b | 30~44 | Disminución de moderada a grave |
| G4 | 15~29 | Disminución grave |
| G5 | Menos de 15 | Intervalo de insuficiencia renal |
Las etapas G1 y G2 por sí solas no confirman la enfermedad renal crónica. Se requieren indicadores de daño, como albuminuria o anomalías estructurales. Una sola medición baja de eGFR tampoco constituye un criterio diagnóstico definitivo. Debe comprobarse la posible influencia de una enfermedad aguda o de la deshidratación.
Etapas de albúmina en orina
| Etapa | Unidad de ACR en orina: mg/g | Significado |
|---|---|---|
| A1 | Menos de 30 | Normal o aumento leve |
| A2 | 30~300 | Aumento moderado |
| A3 | Más de 300 | Aumento grave |
Las definiciones y clasificaciones de las pruebas pueden consultarse en la guía de práctica clínica de KDIGO 2024 sobre la enfermedad renal crónica. El texto original está incluido en la página de guías de KDIGO y en el PDF publicado. Los resultados deben interpretarse junto con los intervalos de referencia del laboratorio. No se proporcionó por separado una redacción oficial para citarla directamente.
Resumen de la necesidad de pruebas según cada condición
La necesidad de realizar pruebas depende más de los factores de riesgo y de los resultados previos que de la edad. Si existen factores de riesgo, aunque no haya síntomas, puede consultarse con el personal médico cuándo realizar las pruebas. Si ya se detectó una anomalía, el momento de repetirlas es fundamental. Si se sospecha un cambio agudo, no se espera 3 meses.
| Condición | Aspectos que deben comprobarse | Precauciones al interpretar |
|---|---|---|
| Diabetes | eGFR, ACR en orina | Comprobar conjuntamente el control de la glucemia y la albuminuria |
| Hipertensión | Presión arterial, eGFR, ACR en orina | Revisar conjuntamente los antihipertensivos y el estado de hidratación |
| Enfermedad cardiovascular | eGFR, electrolitos, ACR en orina | Los riesgos cardíaco y renal se influyen mutuamente |
| Antecedentes familiares de enfermedad renal | Antecedentes médicos, análisis de sangre y orina | La posibilidad de una enfermedad hereditaria debe evaluarse por separado |
| Uso frecuente de analgésicos | Lista de medicamentos, eGFR | Informar al personal médico sobre la dosis y la duración del uso |
| Edad avanzada o poca masa muscular | eGFR y estado clínico | Las estimaciones basadas en la creatinina pueden presentar errores |
| Empeoramiento repentino de los valores analíticos | Repetición de pruebas, volumen de orina, electrolitos | Evaluar rápidamente la posibilidad de una lesión renal aguda |
Orden para revisar las pruebas renales
Las pruebas renales deben revisarse relacionando los resultados de sangre y orina. Si se observa un solo valor de forma aislada, puede pasarse por alto la causa. La comparación con resultados anteriores permite evaluar la velocidad del cambio. La consulta puede prepararse siguiendo este orden.
- Buscar la creatinina sérica y la eGFR en el informe del reconocimiento médico.
- Comprobar los resultados de proteinuria o ACR en el análisis de orina.
- Anotar juntos las fechas y los valores de las pruebas anteriores.
- Organizar la información sobre diabetes, hipertensión y medicamentos utilizados.
- Si hay una anomalía, preguntar al personal médico cuándo repetir la prueba y cuál puede ser la causa.
- Comprobar mediante pruebas de seguimiento si persiste durante al menos 3 meses.