Reducir por cuenta propia los medicamentos que se están tomando por preocupación por la función renal no es una solución segura. Un principio más preciso es revisar con el personal sanitario los medicamentos innecesarios o duplicados y tomar los necesarios en una dosis adecuada para la función renal actual. Suspender arbitrariamente incluso los medicamentos que controlan la presión arterial y la glucemia y retrasan el daño renal puede aumentar el riesgo.
¿Todos los medicamentos suponen una carga para los riñones?
Tras su absorción, los medicamentos pueden metabolizarse en el hígado o eliminarse a través de los riñones en forma de compuesto original o de metabolitos. Un mismo medicamento también puede utilizar tanto la vía hepática como la renal, y el modo de eliminación varía según el principio activo.
Cuando disminuye la función renal, algunos medicamentos o metabolitos activos pueden permanecer más tiempo en el organismo y aumentar los efectos adversos. Sin embargo, la carga para los riñones no puede determinarse únicamente por la cantidad de medicamentos.
- Hay medicamentos que apenas se eliminan por los riñones.
- Un tratamiento adecuado de la presión arterial y la glucemia puede proteger los riñones a largo plazo.
- Tomar por duplicado el mismo principio activo o una dosis demasiado alta para la función renal puede causar problemas.
- Los analgésicos de venta libre, los medicamentos para el resfriado, los remedios herbales o los suplementos también pueden constituir un riesgo inadvertido, incluso más que los medicamentos con receta.
Por tanto, el objetivo no es simplemente reducir la cantidad de medicamentos, sino realizar una revisión farmacológica que compruebe la indicación, la eficacia, la dosis, las duplicidades y las interacciones.
Indicadores para evaluar la función renal y la dosis de los medicamentos
La enfermedad renal crónica es un estado en el que las alteraciones estructurales o el deterioro funcional persisten durante cierto tiempo; los criterios diagnósticos exactos deben confirmarse con el personal sanitario. Al ajustar los medicamentos, debe revisarse conjuntamente la siguiente información.
| Aspecto que debe comprobarse | Significado relacionado con la medicación |
|---|---|
| Tasa de filtración glomerular (eGFR) | Estima la capacidad de filtración de los riñones y se utiliza como criterio para iniciar, reducir o suspender numerosos medicamentos. |
| Cociente albúmina-creatinina en orina (uACR) | Evalúa el daño renal y el riesgo de progresión, y se utiliza para determinar la necesidad de algunos tratamientos de protección renal. |
| Electrolitos como potasio y sodio | Son necesarios para comprobar la seguridad de algunos antihipertensivos, diuréticos y suplementos. |
| Presión arterial, pulso y glucemia | Permiten determinar si el efecto de los medicamentos es excesivo o insuficiente. |
| Estado de hidratación y enfermedades recientes | Los vómitos, la diarrea, la fiebre, las hemorragias o una ingesta insuficiente pueden alterar el flujo sanguíneo renal y la seguridad de los medicamentos. |
No puede darse por sentada la seguridad únicamente porque la creatinina sérica esté dentro del intervalo normal. En particular, las personas mayores con poca masa muscular pueden tener una función renal realmente reducida aunque la creatinina no sea elevada. Dado que los métodos de cálculo de la función renal utilizados en la información autorizada de cada medicamento pueden diferir, la dosis final debe determinarla individualmente un profesional sanitario o farmacéutico.
Medicamentos y suplementos que requieren especial revisión
| Tipo | Riesgo que debe comprobarse | Principio de actuación segura |
|---|---|---|
| Analgésicos antiinflamatorios de tipo NSAIDs | Pueden reducir el flujo sanguíneo hacia los riñones y provocar retención de líquidos o lesión renal aguda. | Compruebe principios activos como ibuprofeno o naproxeno y consulte antes de tomarlos si tiene enfermedad renal crónica o deshidratación. |
| Inhibidores de ACE y ARB | La creatinina y el potasio pueden cambiar después de iniciarlos o aumentar la dosis. | Como pueden proteger los riñones y el corazón, no los suspenda por cuenta propia basándose solo en cambios de los valores; repita los análisis y sométase a una evaluación de la causa. |
| Diuréticos | Si una diuresis excesiva coincide con una ingesta insuficiente, pueden aparecer deshidratación, hipotensión y alteraciones electrolíticas. | Ajuste la dosis teniendo en cuenta el peso, el edema, la presión arterial, los mareos y los resultados de los análisis. |
| Inhibidores de SGLT2 | La eGFR puede cambiar ligeramente justo después de iniciarlos, y se requiere un manejo específico en situaciones de deshidratación intensa o ayuno. | Como es necesario distinguir los cambios iniciales del daño progresivo, no los suspenda por cuenta propia y confirme el plan de medicación para los días de enfermedad. |
| Metformina | Si la función renal disminuye considerablemente o aparece una enfermedad aguda, debe evaluarse el riesgo de acumulación. | Compruebe periódicamente la eGFR y consulte con el centro prescriptor las instrucciones en caso de enfermedad aguda o antes y después de pruebas o procedimientos. |
| Insulina y algunos hipoglucemiantes | Si el efecto del medicamento se prolonga debido al deterioro de la función renal, puede aumentar el riesgo de hipoglucemia. | Revise conjuntamente la cantidad de alimentos ingeridos, el registro de glucemia, los síntomas de hipoglucemia y la función renal. |
| Antibióticos y antivirales | Algunos principios activos presentan una elevada eliminación renal o pueden ser tóxicos para los riñones. | Informe al prescriptor sobre la eGFR actual y los demás medicamentos que toma, y siga la dosis y la duración indicadas. |
| Remedios herbales y suplementos para la salud | Su composición y contenido pueden ser poco claros, y pueden producirse interacciones farmacológicas o un exceso de potasio o fósforo. | No los considere seguros solo por ser naturales; muestre al personal sanitario el nombre del producto y la lista de ingredientes. |
Los medicamentos para el resfriado o los analgésicos combinados pueden contener por duplicado el mismo principio activo analgésico. Es importante no anotar solo el nombre del producto, sino comprobar también los principios activos y sus cantidades.
Por qué no deben reducirse excesivamente los antihipertensivos y antidiabéticos
Una presión arterial o una glucemia demasiado bajas pueden provocar mareos, desmayos, caídas o alteraciones de la consciencia. Si coinciden la deshidratación y la hipotensión, puede disminuir el flujo sanguíneo hacia los riñones y producirse una lesión renal aguda. El riesgo puede aumentar cuando se suda mucho en días calurosos o se presentan vómitos o diarrea, pero los medicamentos no deben reducirse automáticamente solo por la estación del año.
Por el contrario, la hipertensión y la diabetes no controladas influyen de manera importante en la aparición y progresión de la enfermedad renal crónica. También existen medicamentos que, según el estado del paciente, protegen los riñones y el sistema cardiovascular, como los inhibidores de ACE, los ARB y los inhibidores de SGLT2. Por tanto, los antihipertensivos o antidiabéticos no deben ajustarse simplemente porque sean muchos, sino basándose en los siguientes datos:
- Presión arterial y glucemia medidas repetidamente
- Mareos, desmayos o síntomas de hipoglucemia
- Resultados de análisis como la eGFR y el potasio
- Cambios de peso, edema y presencia de deshidratación
- Enfermedades que también deben tratarse, como insuficiencia cardíaca o proteinuria
En lugar de omitir una dosis por una única medición baja, es más seguro registrar la hora de la medición, la postura, los síntomas y si había comido, y transmitir esa información al centro prescriptor.